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Plata · 5 min

Cómo poner precio a tu menú sin perder margen ni clientes

Fórmula simple: costo del plato × 3 = precio. Pero no siempre. Te explicamos cuándo subir, cuándo bajar y cómo testear sin asustar a la clientela.

La regla de oro de la gastronomía argentina: **costo del ingrediente × 3 = precio de venta**. Eso te da un margen bruto del 66% para cubrir alquiler, sueldos, luz, gas y ganancia.

Pero esa fórmula no aplica igual a todo. Una bebida embotellada tiene costo bajísimo y se cobra ×4 o ×5. Una entraña con guarnición tiene costo alto y a veces solo ×2.5.

Cómo arrancás: Hacé una lista de tus 10 productos más vendidos. Calculá el costo real de cada uno (incluí lo que tirás). Multiplicá por 3. Comparalo con tu precio actual. Si tenés productos por debajo de ×2.5, perdés plata cada vez que los vendés.

Cuándo conviene subir: Cuando aumenta la mercadería más del 10% en el mes. La inercia de no actualizar mata el negocio. Mejor subir 5% cada 2 meses que 30% una vez por año.

Cuándo conviene bajar: Si un producto se vende menos del 30% comparado con sus pares. Probá -10% durante 2 semanas y medí si suben unidades.

El truco psicológico: Terminar precios en 9 o 0. $4.990 vende más que $5.000 (literalmente, hay estudios). $12.500 vende mejor que $12.500.

En Menu Soft podés ajustar precios masivamente desde Excel: bajás el CSV, modificás precios, subís el CSV. En 5 minutos actualizás 50 productos.

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14 días gratis, sin tarjeta. Activás cuando estés listo.

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